jueves, 12 de diciembre de 2013

Carrie | Reseña Cinematográfica

Título original: Carrie.
Año: 2013.
Dirección: Kimberly Pierce.
Protagonizada por: Chloë Grace Moretz y Julianne Moore.
Basada en: la novela homónima de Stephen King.

Carrie White es una chica tímida y triste que vive oprimida por una madre radical y unos compañeros que la humillan constantemente. Sin embargo, todo comienza a cambiar cuando, de repente, desarrolla una serie de poderes teletinéticos que la permitirán llevar el control de su propia vida.



Carrie: su versión original del 1976, dirigida por un aclamado Brian De Palma, fue la primera adaptación cinematográfica de una de las novelas de Stephen King. Una película que, además, catapultó al autor a la fama (o eso dicen). Desde entonces, ya van tres las versiones de esta historia dramática con ligeros tintes de horror (1976, 2002 y 2013, así como una secuela que fracasó) y en todo este tiempo aun no me he leído la novela original. Así que sí, perdonad mi falta de ''objetividad'' en esta pequeña reseña en la que voy a hacer exactamente una de las que cosas más critico. ¡Pero ya sabéis el dicho!: pecar una vez al año no hace daño (o dos o tres o cuatro).

Ante todo, quisiera dejar algo muy claro sobre la historia de Carrie White: hay que tener muy presente lo que te vas a encontrar antes de ver cualquiera de los tres filmes (de los cuales sólo he visto el del 76 y este). No esperes una trama de acción desde el comienzo porque no la vas a tener, ni tampoco un gran misterio que envuelva la repentina aparición de los poderes de la protagonista. Carrie narra la vida de una muchacha sometida a una madre religiosamente radical y a unos compañeros que la acosan desde siempre y que, un buen día, descubre que posee el don de la telequinesis. Si sabes todo esto y lo asumes, disfrutarás enormemente de la película. 

Dicho esto, y para resumir en una frase corta qué me ha parecido este nuevo remake, diré, sencillamente, que me gustó. Así, sin más. Ni mucho ni poco (miento, más mucho que poco). Eso sí, cuando eres de los que disfrutan a tope con la historia como yo, tienes que tomarte como mínimo un día para reflexionar fríamente hasta qué punto lo ha hecho realmente. Yo, tras salir del cine, estaba completamente maravillado y de haber hecho la reseña en ese mismo momento, otro gallo cantaría (si me seguís en Twitter, sabréis de lo que hablo). Pero al día siguiente me planteé seriamente todo lo que había visto y hasta qué nivel me había impactado. Y es entonces cuando me di cuenta que, a pesar de tener sus grandes momentos y mejoras respecto a la versión del 1976, este un remake innecesario, pero acertado a la par.

Me explico: es innecesario desde el punto de vista en que no aporta nada nuevo (aparentemente) a la historia. Pero ahora vosotros podréis decirme: ¡qué nuevo va a tener si está basado en un libro autoconclusivo, con su principio y su fin! Sí, tenéis toda la razón, pero a lo que yo hago referencia es a algo mucho más superficial: a la historia en sí, a las escenas que se desarrollan y se nos presentan. Es, lisa y llanamente, una versión más reciente y con mejores efectos especiales de la original, donde todas las escenas suceden prácticamente del mismo modo (con sus muchos cambios acertados, claro está). Por eso no podemos decir que Carrie (2013) sea un remake que mejora a sus antecesoras, del mismo modo en que, ¡ojo!, tampoco lo empeora. Es una buena película entretenida, nada más. 

Sin embargo, y como mencioné anteriormente, también es un filme que, aun siendo innecesario, ha conseguido encajar muy bien. Sé que va a sonar a contradicción total, pero creédme cuando os digo que esta cinta posee algo muy importante (al menos para mí) que no tenía la original: la oscuridad de la trama. Aquí, tanto la estética como la profundidad de los hechos son más sombríos, más cruentos y sádicos. Pierde ese toque casi inocente que nos regalaba De Palma y lo transforma en algo mucho más tenebroso. Vemos más desarrollo en los poderes de Carrie, en la locura enfermiza de Margaret, su madre, en el bullying que sufre por parte de sus compañeros de clase... Todo se profundiza más, rodeándolo de ese halo infernal tan a la altura del propio autor del relato. Y, por supuesto, lo efectos especiales del final, que mejoran la mítica escena.

En cuanto a las actuaciones, diré que Chloë Grace Morezt (Carrie) y Julianne Moore (Margaret) estuvieron estupendas, así como el resto del elenco, de entre los que podría destacar a Gabriella Wilde, que me gustó mucho en el papel de Sue Snell. 

Por si no lo sabéis, adoro a Moretz desde que la vi por primera vez en Kick-Ass y, para mí, es una de las jóvenes actrices más prometedoras de los últimos tiempos. No obstante, y aunque, vuelvo a repetir, actuó muy bien en la película, no me llegaba a encajar del todo dentro de la piel de la frágil y tímida Carrie White. La veía mucho más feroz, menos débil que su antecesora Sissy Spacek (cuya interpretación la nominó al Óscar, nada menos). Menos Carrie la triste y más Carrie la vengativa, por así decirlo. Pero bueno, esta niña enamora nada más salir en la pantalla, así que este es un pequeño apunte sin importancia (además que la pienso adoptar todita para mí, dicho queda).

En definitiva: ¿era necesaria esta nueva versión? Definitivamente no. ¿Pero la recomendaría? ¡Por supuesto! No sólo por ser más salvaje que las anteriores, sino porque esos mejorados efectos especiales la hacen algo más especial, aunque no imprescindible.

8 comentarios:

  1. Esta no creo que la vea, que me muero del miedo solo con el cartel jajaja
    Un beso

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  2. Esto en lugar del diario de los libros tendría que llamarse la cineteca... de... del cine. :3
    Si es que no puede pasar un día sin que me tengas que aguantar xD

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    1. http://24.media.tumblr.com/439a017f3c282926ba4f5fddb3b6a081/tumblr_mxjqqjRX4F1sjs8yvo1_400.gif

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