viernes, 26 de julio de 2013

LAS VENTAJAS DE SER UN MARGINADO, de Stephen Chbosky

Tras el suicidio de su mejor amigo, Charlie se siente completamente solo. Está a punto de comenzar el instituto en un lugar donde no conoce a nadie y los pronósticos no son para nada alentadores. Hasta que conoce a Sam y Patrick, dos de los chicos más populares. Junto a ellos se adentrarán en un mundo completamente desconocido para él, lleno de trampas, diversión y amor: la adolescencia. 






No sé porqué, pero incluso antes de leer esta novela sabía que me iba a gustar... Aunque no hasta qué punto lo haría. A lo mejor fueron las buenísimas reseñas que leía en todos los blogs (que, ojo, valoraban sobretodo el excelente desarrollo del protagonista y eso es algo que realmente llama la atención) las que me hacían amar poco a poco el libro sin siquiera haberlo abierto, pero admito que Las Ventajas de Ser un Marginado es uno de las mejores lecturas que he tenido este año. Y me aventuro a ir más allá aun: de las mejores que he tenido en toda mi vida.

La historia de Charlie, que, como ya he dicho, es un adolescente que está a punto de conocer todo lo que envuelve ese extraño mundo, es una de esas pequeñas joyas de la literatura que te marcan hasta lo más profundo. Incluso después de terminarla tienes aun las mismas emociones que cuando estabas en plena lectura y sentías cómo tu alma se rompía poco a poco a cada página. Porque sí, Chbosky ha conseguido escribir una novela que te rompe el corazón en miles de pedacitos y hace que las lágrimas fluyan sin apenas darte cuenta. ¿Pero cómo lo hace? Muy sencillo: teniendo una pluma tan perfectamente realista (atención, es una novela epistolar y la narración es la típica de un chaval de quince años) y hermosa que acongoja, además de un ritmo muy bien trabajado y un desarrollo prácticamente excelente. 

Creo que no me equivoco al decir que el punto fortísimo de la obra, dejando a un lado todos los aspectos de la historia, es la forma en la que está escrito: mediante cartas hechas por Charlie a un destinatario al que jamás logramos poner cara ni nombre. Esta técnica que yo, personalmente, no había leído antes, me parece del todo arriesgada y puede dar lugar a un gran fracaso. Sin embargo, si a esa ecuación le añadimos una gran ambientación (tanto de personajes como de escenarios) y un gran mimo a la hora de tratar todos los aspectos que completan Las Ventajas de Ser un Marginado, tenemos una muy buena apuesta que encandila a un abanico muy amplio de lectores, adultos sin prejuicios y jóvenes. 

Cómo me estoy dando cuenta que esta reseña me está quedando bastante mal (¡lo siento!, pero el verano derrite mi cerebro), puede que ya la vaya finiquitando tratando uno de los temas más redondos de todo el libro: los personajes. ¡Qué geniales! Chbosky es capaz de demostrarnos que en apenas unas doscientas cincuenta páginas puede ofrecernos una gran variedad de protagonistas que cumplen perfectamente (a estas alturas, ¿cuántas veces he dicho ya ''perfectamente''?) su función y que, todos ellos, con sus personalidades y actitudes para con Charlie, hacen que el desarrollo sea realista y maravilloso. Es fácil sentir un cierto apego por todos ellos, en especial con el protagonista, cuya inocencia y vulnerabilidad hacen que nos salga ese instinto protector que todo ser humano llevamos dentro. Creas con él (pero, repito, en general con todos también) un lazo personaje-lector intangible y puro que hace que sientas sus vidas y sus experiencias como tuyas propias. 

Así que, si necesitas desconectar un poco de las típicas lecturas de fantasía y amor empalagoso (¡porque el que hay aquí no está para nada edulcorado!) y adentrarte (por primera o segunda vez) en la adolescencia, Las Ventajas de Ser un Marginado es vuestra gran apuesta.

5/5

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